Playa de As Catedrais: Mucho más que una playa, la caprichosa geología del terreno y la erosión del oleaje del mar dejan formas imposibles en los acantilados de este arenal. Lo efímero y espectacular de este paisaje, la hacen un lugar único en el mundo. Además cabe destacar la gran importancia ecológica de sus aguas, las amplias zonas intermareales y sus acantilados son el hogar de numerosas especies adaptadas a este entorno.

Covas do Rei Cintolo: Adéntrate en el subsuelo para recorrer la que es la cueva más grande de Galicia, las Covas do Rei Cintolo tienen una longitud de 7,5 kilómetros y en su interior surgen formas como estalactitas, estalagmitas e incluso pequeños lagos debido al macizo de roca caliza bajo el que se sitúan las galerías. Además, como no podría ser de otra manera en Galicia, de ella se cuentan leyendas que le otorga una particular atmósfera mágica.

Souto da Retorta: Recorre las orillas del río Landro entre enormes titanes, algunos de los ejemplares más grandes de Eucalyptus globulus del continente se encuentran aquí. Árboles de más de 60 metros de altura entre los que destaca “O Avo” considerado el árbol más grande de España por volumen. Además, a lo largo del paseo, se pueden ver especies vegetales autóctonas y disfrutar de un espacio estrechamente ligado a la historia industrial de Viveiro.

Fuciño do Porco: Esta ruta costera que nos lleva hasta el final de un cabo con unas formas sinuosas donde se alternan pasarelas de madera, con los materiales arenosos que forman el cabo. A lo largo de sus 222 escalones este paseo queda grabado en las retinas de propios y extraños. Para complementar su espectacularidad contamos a un lado con unas maravillosas vistas de la ría de Viveiro y al otro con la hermosa playa de San Román.

Estaca de Bares: Alcanza el punto más septentrional de la península en el Cabo de Estaca de Bares. Desde el mismo se pueden obtener algunas de las instantáneas más espectaculares del mar Cantábrico. Este lugar es además un perfecto observatorio de las migraciones de diferentes tipos de aves, incluso ruta de paso para mamíferos marinos. Cabe destacar que aquí funcionó hasta principios de los 90 una estación de comunicaciones estadounidense.

Acantilados de Loiba: En los acantilados de Loiba, se encuentra el que para muchos es el mejor banco del mundo, situado en un mirador de la costa sin comparativa. Encajonado entre Estaca de Bares y Cabo Ortegal, nos regala unas impresionantes panorámicas de los escarpados acantilados y la bravura de este mar. Escondidas a los pies de estos acantilados encontramos playas y calas atípicas rodeadas con paredes de pizarra negra.

Cabo Ortegal: El segundo cabo más al norte de la península después de Estaca de Bares, ya tomado como referencia en los escritos del antiguo Ptolomeo, que se refería al mismo como el Trileuco (Los tres blancos) por los islotes que se encuentran en su extremo. Aquí se dice que es donde el mar Cantábrico y el inmenso Atlántico se dan cita. Además es un lugar muy valioso geológicamente ya que las rocas que lo forman son de las más antiguas de España.